A la memoria se me viene tanta gente que no lo ha vivido, que ni siquiera ha podido saborearlo y que merecían como los que más, unos minutos como los del otro día contra Francia.
La lista es larga y abierta al público. Yo por lo menos quiero meter a mis abuelos, que aunque los conocí poco, me consta que vibraban con cada eliminación en cuartos de la roja, con cada pérdida en baloncesto y con la "mala suerte" en todo lo demás.
Y antes de contar lo más importante, meteré a una última persona. Para mí, la persona que, con su forma de decir las cosas, nos hizo ver a los españoles, que éramos especiales y más allá de perder o ganar, siempre éramos los mejores haciendo lo más importante: HACER DISFRUTAR A LA GENTE.
Su nombre es Andrés Montes, conocido por muchos y desconocido por otros tantos. Se dió a conocer al público español como comentarista en aquel MUNDIAL DE JAPÓN de 2006 de baloncesto.
Aquel 3 de septiembre de 2006 fuimos campeones del mundo de baloncesto por primera vez en nuestra historia. Aquel día, la suerte, el aire o lo que fuera cambió de lado y se puso por primera vez a favor.
Aquel día nuestro país era campeón de un deporte mayoritario y sobre todo nuestra población sabía porque eran campeones: TENÍAMOS A LOS MEJORES.
Desde aquella tarde de septiembre hasta ahora. Casi 10 años siendo muy buenos en todo y los mejores en casi todo. Hasta las chicas se sumaron a esta moda y han abierto las vitrinas para los trofeos más importantes.
Pero porqué?
Indudable es el trabajo de las canteras, aunque con el tiempo se demuestra que se necesita algo más. Algo indescriptible, que no se puede tocar, SOLO SE PUEDE SENTIR.
Y ya acabo. Los españoles desde hace 10 años lo sienten. SIENTEN QUE TIENEN GENTE MUY BUENA REPRESENTANDO A SU PAÍS.
Y probablemente se lo debemos a gente como Andrés Montes. Nos hizo ver que no solo éramos buenos, sino especiales. E.T, tiburon Puyol, Espartaco... Y así un sin fín de motes y apelativos que nos han hecho a sentir a nosotros y a nuestros equipos los mejores.
Ahí reside nuestro gran avance. Nuestras victorias son de TODOS. Desde los que juegan, narran o ven. No hay distinción. Podremos perder o ganar, pero juntos, al final, SEREMOS IRREPETIBLES.
Prometo contarlo, lo prometo. Y cuando no ganemos tanto, lo contaré más veces.
Lo más importante al final es entender que una unión perfecta es la base para un final perfecto.
VIVA ESPAÑA, GRACIAS ESPAÑA!

No hay comentarios:
Publicar un comentario