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martes, 15 de mayo de 2018

La penúltima vez


La penúltima vez

Siempre llegamos al lugar adecuado
El problema es cuando lo hacemos
Porque sí
Podemos llegar tarde
Y también
Demasiado pronto
Nos prometemos
Nos juramos
Que no volveremos
Nunca más
Ni a vernos
Ni a hablarnos
Ni a acordarnos el uno del otro
¿Y qué?
Pues que no hay manera
Que en Instagram lideras la tabla de mis historias
Que mi sonrisa ha descendido una categoría
Que en tu “en línea” duele no ver un “escribiendo”
¡Y qué no pijo!
Que esta si es la última vez
Pero la última vez que jugamos a esto
O eso espero
Y quiero
Tú ganas
¡Hasta mañana!
 
 Foto: culturacolectiva.com

@agolpedetinta

lunes, 14 de mayo de 2018

Abre paréntesis, cierra corchete


Abre paréntesis, cierra corchete

Si no te podía ni ver
Nunca entenderé
Que entre tanta ecuación y probabilidad
La solución fueras tú
Entre pupitres y pizarras
Con el corazón todavía en el envoltorio
Sigo pasando por el colegio
Y no entendería no echarte agua de la fuente
No darte un beso en la mejilla los viernes
O no preguntarme el porqué
De tu ausencia a clase algún lunes de lluvia
Lo poco que nos vemos
Es lo mucho que nos hacemos los locos
Cada vez que nos cruzamos
Y sí
Ahora somos otra cosa totalmente distinta
Pero a cambio te diré
Que entre la octava y la novena copa de una noche cualquiera
En los amaneceres de abril
Y cuando me tropiezo con tu olor por la calle
Se me escapa la sonrisa de los que guardan
Un te quiero de los de antes



A golpe de tinta


viernes, 11 de mayo de 2018

5:04 am


5:04 am

Podríamos haber sido carretera y manta
Un dúo letal
Con un camino de Santiago en bicicleta
Unos Sanfermines sin manada
Y un atardecer imposible en Formentera
Un currículum sin preguntas
Pero no
Nos quedamos en carrete y cama
Como una resaca sin final
Como un volver a empezar infinito
Como una foto sin revelar
Lo lógico
Sería dejar de jugar a médicos y periodistas
Amputar y dejar de investigar
Pero tampoco
Las pausas
Los intermedios
Y los días festivos
Siguen siendo nuestro mayor legado
Y, llámame loco
Noto como tiemblas
No cuando piensas en escribirme
Sino cuando
Piensas en explicarlo


A golpe de tinta

jueves, 10 de mayo de 2018

Septiembre


Septiembre

La última noche de agosto
Estuvo tan cerca
Que deshacer la maleta parece hasta injusto
Fue un abrazo eterno
Un volver a casa no siempre es regresar
Un no me queda batería
Pero yo te guardo
En algún sitio
La letra pequeña del verano
Las cláusulas de Septiembre
Volver a madrugar
Echarte de más
Pero siempre es así
El gran dilema
Salir corriendo no es una opción
Ahora es cuando vuelve alguna cosa buena del año
Y se queda alguna otra del verano
Lo de agosto o lo de enero
Y no te pongas a decidir
Porque en el fondo
Siempre fuiste de veranos largos
De nada


A golpe de tinta



miércoles, 9 de mayo de 2018

Cerve en Malasaña


Cerve en Malasaña


No tardó en escribirme
El inicio de una tormenta perfecta
El final de un aguacero de verano
Ninguno sabíamos cómo había pasado
Pero Madrid tiene eso
Premia a los forasteros
Y juzga a los que sueñan allí
Querer conocernos fue cosa mía
Ambos acortamos el amanecer en Malasaña
Y ella
Ella se encargó de que recordara esos días
Porque me dejó ver brillar sus ojos
Me dejó verla saborear aquel pintxo de dudoso origen
Y me mintió
Y no hay mentira más bonita y real
Que esa
La que busca impresionar
La que busca quedarse
Y sobre todo
La que termina con una mordida de labios


A golpe de tinta



martes, 8 de mayo de 2018

"Ayer pasé por tu casa"


Ayer pasé por tu casa

Sinceramente no me di cuenta hasta que estaba tomando la curva
Aquella curva
Allí fue donde me quedaba sin aire, con ganas de más y con todo el coche oliendo a ti
Allí me prometía que una sonrisa así no se me podía escapar
Allí me di cuenta que sacabas mi mejor versión
Me pregunto cómo estarás
Si sigues cabreándote igual y si alguien te sigue llamando la atención por morderte las uñas
Si madrugar sigue siendo tu asignatura pendiente
Si sigues guiñando el ojo entre las sábanas de cualquier domingo
El otro día me pareció verte
A golpe de carcajada, de ese “sisisi”
Y creo que tú también me viste
Pasaste de largo y a los 10 metros paraste para sacar un cigarrillo
Tiene gracia porque esa estrategia te la enseñé yo
Yo esperaba a mi taxi
Tú le pediste fuego a aquel amigo en forma de noviete que tenías cuando te conocí
Lideras a tu cuadrilla de vuelta a casa y te das la vuelta para ver si te siguen
Y sucede
Llega mi taxi
Yo, a punto de abrir la puerta
Tú, esquivas cabezas en busca de mi mirada
Y ahí estamos
Ha durado lo suficiente
No nos echamos de menos
Estamos mejor que nunca
Pero por mi sonrisa y tu caída de ojos
Nos debemos un beso chulo
Y una guerra de almohadas





A golpe de tinta



miércoles, 6 de diciembre de 2017

601 KM.

Te escribo desde tu habitación.
Tal y casi como la dejaste.
Tal y casi como te la vas a encontrar cuando vuelvas.

Te escribo desde tu habitación.
Ese espacio donde aún susurran Rayden, pasando por Andrés Suárez y Rulo hasta llegar a Sidecars.

Bueno, ahora más bien es una colección de complementos de Harry Potter.
Aun así solo la uso para hablar de ti.
Desde tu silla.
Desde tu escritorio.
Desde tu cama.
La verdad es que parece más pequeña ahora que no estás.
Todo parece más pequeño ahora que no estás.
Me faltan tus abrazos.
Tus domingos cargados de semana.
Tus cosas.
Tu música.
Tu ruido.
Tu compañía.
Incluso algún día me daré cuenta de que todo esto no era para mí, que solo era parte de un sueño llamado Tú.
Tú.

Mi corazón pasa por delante de tu puerta y aún no se atreve ni a mirar.

Mi mente vive a base de toneladas de mentiras piadosas, haciéndole creer que de nuevo estás en unos de tus viajes y que volverás.

Reconozco con la sinceridad de los suicidas que tus recuerdos por mucho que se alejen se me hacen más enormes.
Y que para escribirte, describirte y prescribirte ya no me hace falta ni siquiera la palabra compañía.

Me levanto siendo consciente que estás al otro lado de algo y yo más lejos de tu influencia y de la jurisdicción de tu sonrisa...

De momento sé que le debo al destino una copa en alguna barra de bar por la oportunidad que me brindó, la oportunidad de saber que existías, la oportunidad de haberte...

Y que sin ningún ápice de duda te prefiero a ti con tu locura que una vida de cordura.

Porque como tú sabes, las estrellas brillan con luz propia, son nítidas sin concesiones, sin paliativos. Así, tal cual.
Capaces de atravesar la oscuridad y crear vida. Capaces de dar calor y de arropar. Por eso son tan bonitas. Y tan raras. Y tan fungibles. Y tan especiales. Y, sobre todo, tan INOLVIDABLES.

Y bueno, echo de menos hasta poder llamarte bicha desde la otra punta del pasillo.
Apagarte la luz del baño.
O ver el atardecer desde nuestro rincón.
Coleccionar privés.
En definitiva, sin quererlo dibujaste una línea con un antes y un después.
Y saberse lejos de ti es lo más amargo que tengo, pero de todas las amarguras quizás esta sea la mejor.

Te escribo desde tu habitación.
Tal y casi como la dejaste.
Tal y casi como la vas a encontrar cuando vuelvas.
Porque volverás, ¿verdad?


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