Cerve en Malasaña
No
tardó en escribirme
El
inicio de una tormenta perfecta
El
final de un aguacero de verano
Ninguno
sabíamos cómo había pasado
Pero
Madrid tiene eso
Premia
a los forasteros
Y
juzga a los que sueñan allí
Querer
conocernos fue cosa mía
Ambos
acortamos el amanecer en Malasaña
Y
ella
Ella
se encargó de que recordara esos días
Porque
me dejó ver brillar sus ojos
Me
dejó verla saborear aquel pintxo de dudoso origen
Y
me mintió
Y
no hay mentira más bonita y real
Que
esa
La
que busca impresionar
La
que busca quedarse
Y
sobre todo
La
que termina con una mordida de labios
A golpe de tinta

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